El fútbol trasciende cualquier frontera y el fanatismo por Boca, que es reconocido mundialmente, llega a rincones sorprendentes. Tal es la historia de Bocas Junior Njike, boxeador amateur camerunés de 24 años, quien recientemente descubrió que su nombre es en homenaje al club argentino y es protagonista de una vida de película: recorrió medio África siendo adolescente, estuvo en un campo de refugiados, fue un nómade en España y sueña con "llegar lejos" en el boxeo.
El día que Bocas Junior descubrió el origen de su nombre y el sueño de conocer la Bombonera
Desde hace unas semanas que el Instagram de Bocas Junior Njike ya es el mismo: aumentaron sus seguidores y también sus publicaciones tienen más comentarios. Todo, gracias a nuevos fanáticos desde Argentina. El joven boxeador amateur camerunés, radicado en España, dio una entrevista en el portal Relevo, la historia se viralizó y los hinchas de Boca invadieron sus redes sociales. "Me sorprendió. Nunca supe que había un equipo que se llamaba así", le contó a TyCSports.com desde Madrid. El nombre de Boca Juniors es reconocido mundialmente. Por eso, las personas se sorprendían cada vez que el púgil se presentaba. Más allá de eso, Bocas -que nunca estuvo muy interesado en el fútbol- jamás advirtió la razón. "En España, cuando me preguntan mi nombre, me dicen: '¿Cómo?'. Yo no presté atención. Hasta la policía... Cuando me pararon en la calle, me pidieron mi documento y vieron mi nombre. '¿Te llamas Bocas Junior? ¿Sabes lo que significa? Es un equipo de fútbol de Argentina'. A mí no me llamaba la atención. Cuando me hicieron la entrevista, entendí lo que me decían en la calle", afirmó. A raíz de esto, tuvo una charla con su padre, quien le contó que era fiel seguidor del Xeneize en la década de 1990. Le habló de Diego Armando Maradona, entre varias figuras que lo deslumbraron. Incluso de Alphonse Tchami, delantero camerunés que defendió la Azul y Oro entre 1995 y 1997. "Le pregunté de dónde sale mi nombre, me dijo que estaba viendo muchos partidos de Boca", reveló. Y añadió: "Me hablaba de futbolistas que estaban antes, me dijo que tenía un buen equipo, que eran buenos jugadores. Por eso, le encantó ese nombre y cuando nací, me puso Bocas Junior".
La vida de película de Bocas Junior
Bocas Junior, oriundo de Duala, es protagonista de una historia digna de una película de Hollywood: trabajó de soldador de nene, dejó Camerún con apenas 13 años siguiendo a un amigo, cruzó África para llegar a Marruecos y estuvo en un campo de refugiados en Ceuta antes de lograr viajar a España, donde encontró en el boxeo su vocación. "Me fui muy joven, en 2011. Tenía 12-13 años. La decisión fue porque nunca fui a la escuela. Aprendí a trabajar de soldador a los 9 años, de pequeño. Mi familia no tenía para comer ni llevarme a la escuela. Desde ahí, mi familia me preguntó qué quería hacer en mi vida", le cuenta a TyCSports.com. Su mejor amigo, que intentaba vender zapatillas sin mucho éxito, tenía el objetivo de llegar a Marruecos: "Mi camino me llevó detrás de él. Me decía que ahí estaba mejor". Entonces, recorrió prácticamente media África: pasó por Nigeria, Níger y Argelia, hasta que llegó al país que da al Estrecho de Gibraltar. "Estuve tres años. Ahí no hay trabajo, tenés que mantenerte, pedir dinero en la calle", explicó. La historia de Bocas es fiel reflejo de lo que viven cientos de miles de personas que intentan cruzar a Europa, en cualquier condición, buscando una vida mejor. Primero, intentó en bote en dos oportunidades: en ambas lo agarró la policía. "Se infla el bote. Cinco o seis personas suben para cruzar a España. Lo he intentado dos veces. La policía marroquí me agarró en el mar. Hemos puesto 'la patera' a las 8 de la noche. Pasamos toda la noche en el mar con los remos. Estuvimos hasta las 9 de la mañana, que la policía nos agarró en el mar. Intenté dos veces y, como no funcionó, me fui a la Valla. En la Valla intenté dos veces. A la segunda, entré", relató.
El día que a Bocas Junior lo echaron de Cáritas
En ese momento, lo recibieron en Cáritas, donde estuvo dos semanas: "Estuve con amigos malos. Fumaba porro. Me engancharon. Un día el de seguridad se dio cuenta y me engancharon. Me echaron". Bocas terminó en la calle. "Estaba durmiendo afuera, con frío", recordó. "Después de un mes, volví. Si volví, es por una vida mejor. Era mi última oportunidad y la he aprovechado muy bien", afirmó. Su camino de nómade lo llevó a Badajoz, Valdemanco y luego a Madrid (el marido de su hermana lo convenció de mudarse con ellos). Incluso vivió en una casa de monjas, hasta que encontró trabajo en el gimnasio del Rayo Vallecano: "Estaba trabajando y entrenando ahí. He tenido la oportunidad para que alguien me dé un contrato de trabajo, por un año, para tener mis papeles. Gracias a ellos, hoy tengo mis papeles. Sin ellos, hasta hoy no tendría mis papeles".