El aire se corta con navaja por estas horas en el mundo Boca. La arena empieza a caer del reloj con más velocidad y el pitazo del uruguayo Andrés Matonte, a las 21:30 horas, que dará comienzo a la revancha de la semifinal de la Copa Libertadores contra Palmeiras, está a la vuelta de la esquina. El universo de Brandsen 805 coincide, casi por unanimidad, que este es el partido más importante del calendario por todo lo que se juega el Xeneize, en general, y el entrenador Jorge Almirón, en particular.
Qué se juega Almirón en la semifinal en la revancha entre Palmeiras y Boca
El DT camina por una cornisa peligrosa desde hace algunas semanas. Los estadísticas no lo favorecen en absoluto: ganó dos de los últimos 13 partidos y marcha undécimo en la Zona B de la Copa de la Liga. De hecho, se encuentra más cerca en puntos del puesto 14, que hoy lo ocupa Lanús con tres unidades, que del primer lugar, cuyo dueño es Racing Club. Lo único que sostiene la paciencia del hincha con el entrenador es su actuación en la Copa Libertadores. Si bien llegó a la semifinal sin llevarse ninguna serie en los 90 minutos, lo que lo convierte en el primer equipo en lograrlo con el formato moderno implementado en 1989, se volvió una tromba en las tandas de penales a raíz del trabajo silencioso de Fernando Gayoso. Se llevó las tres que disputó este año (Nacional, Racing y Almagro) gracias a la infalibilidad de Sergio Romero, quien atajó 10 de los 19 que le patearon, y la efectividad de sus pateadores, como Valentín Barco, Marcos Rojo y Exequiel Zeballos, entre otros.
Lo que se juega Boca en la semifinal contra Palmeiras
La Copa Libertadores se ha vuelto una obsesión para el cuadro de la Ribera en los últimos años. Desde que Juan Román Riquelme lideró al conjunto de Russo a la sexta conquista en el 2007, llegó cuatro veces a la semifinal (2008, 2016, 2019 y 2020, sin contar la actual edición) y dos a la final (2012 y 2018), pero nunca pudo repetir la hazaña. Fluminense, Corinthians, Independiente del Valle, Santos y River por duplicado le impidieron acariciar la Copa. El actual certamen encuentra al Xeneize nuevamente ante la chance de igualar a Independiente como máximo ganador del trofeo, con siete. Y la noticia positiva es que tiene un historial favorable frente al Verdao, porque lo eliminó en las últimas tres ocasiones que se enfrentaron en las rondas decisivas. Si logra clasificar a la final en el Maracaná de Río de Janeiro, estaría a nada de terminar con una sequía que ya acumula 16 años.