Un año de que no nos hayan dejado tirados.
Un año de la atajada más importante de la historia del fútbol.Un año de un baile de 70 minutos inédito en una final del mundo.
Un año desde que el Planeta Tierra se volvió un lugar más justo.
Un año de ver a Messi cumplir su sueño con la cara de Thiago, Mateo o Ciro.
Un año de los besos más dulces a una Copa.
Un año de que otros 26 saben cuánto pesa.
Un año de una locura sin igual con miles de personas llegando a Qatar sin Hayya Card ni tickets.
Un año de contar una y mil veces las mismas anécdotas de dónde la vimos, con quién nos abrazamos, de cuánto lloramos.
Un año de haber inundado de lágrimas de felicidad todas y cada una de las calles de todo el país.
Un año de sabernos, ya no solo sentirnos, los mejores del mundo.
Y todo gracias a alrededor de 70 personas que, salvo algunas variantes en la nómina de jugadores, fueron las mismas que nos dieron la Copa América en 2021. Personas que para nosotros ya son próceres. Algunos tienen apellido en su espalda además de un número. Otros, rostro reconocible. El resto, nada de eso. Pero fueron todos necesarios, imprescindibles.
Porque antes vivíamos de recuerdos, y desde hace un año que el 99 por ciento de los argentinos es testigo de la Historia, es consciente de la Gloria.
Nunca nos vamos a cansar de darles las gracias. Hoy, un año después, y dentro de 100 años también. Son eternos. Gracias a ustedes, desde hace un año contamos tres. Por Gastón Recondo